Beber poca cantidad de agua podría
elevar el azúcar en sangre

NUEVA YORK (Reuters Health) - Las personas que beben menos de un par de vasos diarios de agua serían más propensas a desarrollar niveles de azúcar en sangre anormalmente altos.
Cuando eso ocurre, aunque no de manera suficiente como para encajar en la definición clínica de diabetes, los médicos consideran que la persona tiene "prediabetes".
En el nuevo estudio, los adultos que bebían medio litro de agua (dos vasos) o menos por día eran más propensos que los que bebían más agua a tener los niveles de azúcar en sangre en el rango prediabético.
Esto demuestra una correlación entre el consumo de agua y el azúcar en sangre, pero no prueba una relación causa-efecto entre ambos, según confirmó la autora principal, Lise Bankir, del instituto francés de investigación INSERM.
Aun así, la relación sería biológicamente viable, aclaró Bankir.
Una hormona llamada vasopresina podría ser el eslabón perdido.
La vasopresina, u hormona antidiurética, regula la retención de líquido en el organismo. Cuando nos deshidratamos, sus niveles aumentan para que los riñones conserven agua. Pero algunos estudios habían sugerido que altos niveles de vasopresina también elevarían la glucosa (azúcar) en sangre.
Hay receptores de vasopresina en el hígado, el órgano que produce la glucosa en el organismo.
Los resultados surgen de 3.615 adultos franceses, de entre 30 y 65 años, con niveles normales de glucosa en sangre al inicio del estudio.
Un 19 por ciento dijo que bebía menos de medio litro de agua por día; el resto consumía un litro o más.
En los nueve años siguientes, 565 participantes tuvieron niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre y 202 desarrollaron diabetes tipo 2.
Cuando el equipo analizó el nivel de riesgo de los participantes, según el consumo de agua, halló que los que bebían por lo menos medio litro por día eran un 28 por ciento menos propensos a tener un aumento de la glucosa en sangre que los que bebían menos agua aún.
Pero no se observó una relación estadísticamente sólida entre el consumo de agua y el riesgo de desarrollar diabetes.
Una explicación obvia de la conexión con el aumento del nivel de glucosa en sangre sería que las personas que beben poca cantidad de agua consumirían más bebidas azucaradas.
Pero el equipo consideró el consumo de ese tipo de bebidas y alcohol, como así también el peso, el ejercicio y otros factores asociados con la salud, y la relación entre el bajo consumo de agua y el alto nivel de glucosa en sangre se mantuvo.
"Las conductas más saludables que están asociadas con un mayor consumo de agua podrían explicar la relación observada", escribe el equipo.
Según Bankir, se necesitan más estudios para confirmar estos resultados. Pero, por ahora, recomendó reemplazar con agua las bebidas azucaradas ricas en calorías.
FUENTE: Diabetes Care
Pereza mental podría desarrollar Alzheimer

MÉXICO, D.F., (EL UNIVERSAL).- La pereza mental podría ser un factor de riesgo para desarrollar Alzheimer, junto con otros elementos como la predisposición genética y la mala alimentación, afirmó la académica de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, Erika Gutiérrez Martínez.
Esa "flojera" se expresa sí se traslada a otra persona la responsabilidad de ordenar, proyectar o planear lo que uno mismo debe hacer. "Simplemente procuramos no pensar, pedimos a alguien más tomar decisiones, a veces simples como qué película ver, dónde ir o qué hacer de comer", explicó.
La pereza mental puede llegar a ser grave, se sabe que entre pacientes con esclerosis múltiple primaria progresiva se pierde sensibilidad y movilidad.
El Alzheimer es la principal demencia de la tercera edad, y sus cifras van en aumento porque la pirámide poblacional se invierte, es decir, se envejece; aparece alrededor de los 60 años, pero existen personas que tienen propensión genética, pues sus padres o familiares cercanos la padecieron; entonces, podría presentarse de manera prematura, dijo la especialista.
Esta enfermedad tiene incidencia de 15% entre la población mayor a 55 años, se manifiesta en tres tipos: el incipiente o básico, casi no se nota su ocurrencia. Se trata de olvidos pequeños a los que no se presta atención, como el nombre del vecino o dónde están las llaves.
En la siguiente fase, la memoria comienza a perderse; se presentan dificultades con el lenguaje y problemas de movilidad, y por lo general, se requiere de alguien para apoyo o guía, dijo Gutiérrez Martínez.
En su estado más grave -explicó- el individuo ya no se reconoce a sí mismo, ni a la familia o domicilio; el olvido de eventos recientes y pasados es total.
Gutiérrez Martínez recomendó que para retardar la aparición de esta enfermedad los pacientes mantengan activo el cerebro.
"Cuanto más se ejercite es mejor; es como los músculos, se emplean o se inutilizan. Al órgano no le es práctico alimentar neuronas que no se usan y se comienzan a perder las ramificaciones entre ellas".
Si se generan más conexiones, se produce un mayor soporte, y si por alguna causa se daña un área, habrá un respaldo, una zona que se mantendrá activa.
Ejercitar, explicó Gutiérrez, significa realizar acciones sencillas, como cepillarse o peinarse con la mano izquierda, o viceversa en las personas zurdas; eso genera plasticidad cerebral, y es como reforzar el "tejido" neuronal.
Otros, como el sudoku o el crucigrama del periódico, jugar ajedrez o caminar para atrás, también traen beneficios a largo plazo. Ello, aunado a una buena alimentación y la actividad física, ayudan a mantener mejor calidad de vida en general.
Gutiérrez Martínez expresó que sí los momentos de pereza se prolongan, podría tratarse de un problema mayor, como depresión, por lo que es recomendable acudir con un especialista.