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Nueces para el colesterol, mejoras para el corazón

 

 

Comer distintos tipos de nueces podría asociarse a importantes mejoras en el nivel de colesterol en sangre. A dichas conclusiones llegó un estudio realizado por la Universidad de Loma Linda (Estados Unidos). “Observamos que el efecto del consumo de las nueces se relaciona con las cantidades ingeridas -aseguran los investigadores-, Y distintos tipos de nueces tuvieron efectos similares en la concentración de lípidos en sangre”.


El colesterol se encuentra naturalmente en el cuerpo humano, pero si su cantidad en sangre aumenta puede adherirse a las paredes de los vasos sanguíneos formando placas. Con el tiempo, el crecimiento en el grosor de las placas disminuye el espacio por el que circula la sangre y puede incluso llegar a ocluirlo. Un exceso de colesterol puede también generar distintos tipos de problemas cardíacos, como una enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o infartos.


Hay dos tipos de colesterol: el colesterol de alta densidad o colesterol “bueno” (HDL) y el colesterol de baja densidad o colesterol “malo” (LDL). Como su nombre indica, conviene tener el colesterol bueno en niveles sanamente altos mientras que el colesterol malo debe ser controlado para que permanezca bajo.

 

Nueces para la salud
“Recientemente, el consumo de nueces ha sido el foco de intensas investigaciones por su potencial para reducir el riesgo de enfermedades coronarias y bajar el nivel de colesterol y grasas en sangre”, explica Joan Sabaté, a cargo del estudio hecho en Loma Linda.

 

Para indagar la utilidad de este alimento en el control del colesterol, Sabaté analizó varios estudios que en total incluyeron a 583 hombres y mujeres con niveles de colesterol sanos o elevados. Ninguno de los voluntarios estaba tomando fármacos para controlar la cantidad de lípidos en sangre al momento de la investigación. Los participantes que consumieron 67 gramos de nueces por día mostraron una reducción del 5,1% en la concentración total de colesterol y un descenso del 7,4% en el colesterol malo (LDL). A su vez, su relación LDL/HDL también mejoró marcadamente. El nivel de triglicéridos en sangre cayó un 10.2% en los voluntarios que tenían una cantidad elevada de estos compuestos.

 

“Las pautas alimentarias para bajar el colesterol en sangre son la clave para los planes de tratamiento y prevención de la enfermedad coronaria. Aumentar el consumo de nueces como parte de una dieta equilibrada podría cambiar de manera favorable el nivel de lípidos en sangre”. (www.neomundo.com.ar).

 

5 desayunos energéticos para empezar bien el día

 

Un café con galletitas como desayuno podrá ser práctico y ahorrarte tiempo. Pero no aporta todos los nutrientes que el cuerpo necesita para arrancar la jornada con energía. Según expertos en nutrición, a esas horas, el combo perfecto está compuesto por frutas, lácteos e hidratos de carbono. A continuación, 5 opciones sanas y fáciles de preparar en casa:

 

1. Desayuno estimulante
Si el trabajo exige el máximo esfuerzo en las primeras horas, se recomienda combinar un yogurt natural con frutos secos y miel. Las avellanas, las almendras y las nueces son fuentes concentradas de energía, ya que tienen buena cantidad de fibra, proteínas y grasa. Acompáñalas con un jugo de naranja que, con sus altas dosis de vitamina C, protege el sistema inmunológico y favorece a la concentración, entre otros beneficios.

 

2. Desayuno ligero
Para los que siguen una dieta baja en calorías, la mejor alternativa es empezar la mañana con jugo de toronja, que es rico en vitamina C y fibra, más un tazón de cereales integrales con leche descremada, para sumar hidratos de carbono y energía instantánea.

 

3. Desayuno exprés
¿No tienes tiempo de preparar un desayuno como la gente? Esta es una opción al paso y nutritiva. Un yogurt bebible, para completar la cuota de calcio; 3 galletas integrales, que contienen fibra y una banana, fuente primordial de potasio, componen un menú equilibrado y apto para comer en el camino.

 

4. Desayuno de refuerzo
Para evitar resfríos y otras enfermedades, se recomienda incluir kiwis en la dieta diaria. Es una de las frutas con mayor contenido de vitamina C, además de poseer numerosas propiedades curativas, antioxidantes y rejuvenecedoras. Con un yogurt natural, más dos tostadas de pan integral con queso descremado, se obtienen los 800 miligramos de calcio que necesita el organismo cada día.

 

5. Desayuno para niños
Según expertos, desayunar bien mejora el rendimiento escolar. ¿Qué deben comer los más chicos al levantarse? Un menú que incluya un vaso de leche o chocolatada, que aporta calcio y vitaminas A, B y D, fundamentales para el crecimiento; 2 rebanadas de pan tostado con queso fresco y mermelada, más 1 fruta a elección, para el recreo.

 

 

 

 

Los granos integrales ayudan a

eliminar grasas metabólicas peligrosas

 

Los granos integrales resultan mucho más sanos de lo que se creía. Las personas que consumen estos alimentos en vez de los granos refinados tienen una menor cantidad de grasa visceral, un tejido que se asocia a las enfermedades cardiovasculares y a la diabetes tipo 2, concluyó una nueva investigación.

 

La grasa visceral es la que rodea a los órganos que se encuentran en el abdomen, y es diferente a la grasa subcutánea que se ubica debajo de la piel.

 

"Investigaciones previas sugieren que la grasa visceral se asocia al síndrome metabólico y a varios factores de riesgo como la hipertensión, el colesterol malo y la resistencia a la insulina", explicó Paul Jacques, uno de los autores.

 

COMIDA SANA
Los investigadores trabajaron con 2.834 hombres y mujeres de 32 a 83 años de edad. Cada uno respondió un cuestionario destinado a averiguar sus hábitos alimenticios y, a su vez, los autores les hicieron una tomografía computada para dilucidar la cantidad de grasa corporal y subcutánea que tenían.

 

Los voluntarios que comían más granos integrales y menos refinados mostraron una menor cantidad de grasa visceral. "El volumen de grasa visceral fue aproximadamente 10% menor en los adultos que comían tres o más porciones de granos integrales por día y que consumían menos de una ración diaria de granos refinados. Por ejemplo, una feta de pan integral o media copa de avena constituyen una porción de granos integrales", explicó Nicola McKeown, otro de los autores.

 

Pero los participantes que comían tres porciones por día de granos integrales y continuaban consumiendo granos refinados no mostraron un menor volumen de grasa visceral.

 

"Comer granos integrales no mejora la cantidad de grasa visceral si el consumo de granos refinados excede las tres o cuatro porciones por día. Esto significa que es importante hacer sustituciones en la dieta más que simplemente agregar granos integrales. Por ejemplo, conviene elegir el arroz integral en vez del blanco o comer sándwiches de pan integral en vez de pan blanco", aclaró McKeown.

Fuente: ( www.neomundo.com.ar)